Era mi segundo contrato como Purser a bordo del Carnival Conquest. Eran aproximadamente las 2 am, y estábamos reunidos todos en uno de los salones del barco para una fiesta que se hacía abordo.
A esa hora ya andamos, demás está decir sazonados y empilados en la fiesta cuando de pronto vea mi jefa de aquel entonces salir corriendo del lugar, nos preguntábamos que estaría pasando
Seguimos con las celebraciones cuando de pronto siento que agarran del hombro – “Tenemos que ir a la oficina de inmediato!!”
Ni pude poner cara de sorpresa porque no entendía que pasaba, solo salimos del salón y fuimos corriendo a la oficina.
- Ok muchachos, a ver esta es la situación, hay 2 balsas con aproximadamente 20 personas a unos 300 metros, nos estamos deteniendo y vamos a recibirlos. Todos agarren una libreta, lapiceros y síganme.
Estaba impactado, había visto en las noticias y escuchado infinidad de historias de personas perdidas a la deriva en el mar, pero nunca imagine que me tocaría estar envuelto en una operación de rescate.
La verdad que no recuerdo mucho de los detalles técnicos solo diremos que el barco tuvo que parar y recogimos a estas personas.
Cuando empezaron subir las imágenes que vi fueron impactantes, habían estado a la deriva por 2 semanas hacia 2 días o más sin comida y casi nada de agua, todos subían sucios y flacos.
Tenían la piel quemada por el sol y se le veía súper deshidratados, muchos de ellos solo atinaron a llorar cuando entraron al barco, literalmente los habíamos salvado de una muerte segura, no hubieran durado mucho más dejados a su suerte en el mar.
El trabajo que teníamos nosotros era recoger todos los datos que pudiéramos de ellos, nombres, familiares, dirección, teléfono de contacto, etc; para poder armar un archivo personal con cada uno.
Como no teníamos espacio apropiado para que descansen y eran más de 20 las personas tuvimos que cerrar el bar de la tripulación. Housekeeping trajo colchones y sabanas y comenzamos a acomodarlos a todos.
Al mismo tiempo empezamos a hacerles llegar comida y agua y una vez que ya estaban un poco más recuperados empezó mi verdadero trabajo.
- Hola. Me llamo Jorge, ya te sientes mejor? – Dije mientras me acercaba al primero de ellos
- Si, muchas gracias, chico. No sabes tú de la que nos han salvado
- Cómo te llamas?
- Esteban – lamentablemente no recuerdo sus apellidos pero su nombre si claramente
- Mira Esteban, acá vamos a ayudarlos, con comida, ropa y útiles de aseo. Haremos todo lo posible para que estén cómodos. Ahora necesito que me respondas unas preguntas ok?
- Pues dale lo que quieras
Básicamente era llenar una ficha con nombre, fecha de nacimiento, dirección, teléfonos de contactos, nombres de familiares, etc. Como era uno de los pocos que hablaba español en la oficina tuve que repetir este dialogo varias veces hasta terminar el empadronamiento de todos ellos.
Después de eso regrese donde Esteban que ahora estaba reunido con otras 3 personas, 2 hombres y una mujer, ella no tendría más de 23 años y Esteban tenía 35 y los otros 2 estarían por ese misma edad también.
- Mira Jorge, te hago una pregunta. Como podemos hacer para comunicarnos con nuestras familias?
- Estamos trabajando en ello – les dije mientras se me atragantaban las palabras en la garganta. Lamentablemente por protocolo de seguridad del barco tendríamos que mantenerlos aislados hasta que recibiéramos información de parte de seguridad que se habían confirmado las identidades de las personas y que no representaban un peligro para el barco o la tripulación.
- Bueno Jorge, por favor nos avisan, hemos estado 2 semanas a la deriva, nuestras familias no saben nada de nosotros, queremos hacerles llegar noticias nuestras
- Apenas podamos ayudarlos con eso, le prometo que lo haremos
- Mira Jorge acá te queríamos pedir algo, no queremos poner en problemas a nuestras familias, ya bastante hemos sufrido pa' conseguir los pesos pa’ meternos en la lancha, no queremos que les hagan nada.
- Quien les podría hacer daño?
- Chico tú no sabes cómo son las cosas allá! Mira acá donde la ves ella – señalando a la chica sentada a su costado – es la tercera vez que intenta salir, para mi esta es la segunda y acá mis compañeros ya tiene 5 intentos a sus espaldas. La vida allá es un infierno Jorge tú no sabes!
- Nos tienen marcados – me dijo la chica – el querer fugarse es considerado un delito, ya nos han virado pa’ atrás antes y lo único que conseguimos fue empeorar la situación.
- Si te atrapan – me dijo uno de los otros – estas fregao’. No puedes conseguir trabajo, te cierran los créditos, es como si fueras una paria. Entonces, te pregunto qué otra opción te queda si no seguir intentándolo una y otra vez? Yo tengo 3 hijos a los cuales no sé si volveré a ver, pero que hago quedándome en la isla coño!! – aquí me impacto por que empezó a llorar – por mi familia me tengo que seguir arriesgando, allá solo soy un bulto chico, un bulto!
No sabía cómo calmarlo, nunca había visto a alguien tan desesperado, era chocante
- Lo siento – dije – Ojala que las cosas mejoren y que pronto puedas reunirte con tu familia en mejores circunstancias.
- No hay nada que más no queramos nosotros – dijo Esteban – Solo nos queda seguir bregando y que si el mar nos coge muertos, pues que nos queda.
Me quede conversando con ellos por casi media hora más, tratando de distraerles la mente con relatos de la vida del barco, de cómo eran los puertos que visitábamos, de cómo era Miami y demás.
Ya en los siguientes días no los pude ver mucho porque tuvieron que permanecer aislados sin mayor contacto con la tripulación y mucho menos los huéspedes. Con la gente de la oficina salimos y les compramos varias cosas en Cozumel para ellos, ropa, zapatos, medias, etc; las cuales recibieron ellos con mucha alegría.
Para hacer la historia corta, esta tuvo un final feliz y pudimos llevarlos a Miami. El ultimo día cuando estaban bajando del barco me volví a cruzar con Esteban, quien solo me dio la mano y con los ojos llorosos solo alcanzo a decirme: “Gracias, hermano, de todo corazón, nos devuelven la vida!!”
No sé qué habrá sido de todos ellos, solo sé que fueron aceptados como refugiados, ojala que hayan encontrado lo que buscaban y se hayan reunido con sus familias
Después de esta primera experiencia, vendrían varias más, pero lamentablemente no terminarían tan bien, ya que las personas que recogimos no podrían entrar a Estados Unidos y serían devueltos Cuba.
Puedo decir que esta ha sido una de las experiencias que más me ha marcado, la alegría de poder ayudar, de haber contribuido aunque sea solo un poquito en la tarea de salvarle la vida a alguien reconforta de una manera muy grande.
Y bueno nada regreso al trabajo que de eso sobra!!!!!






